Advertencia: Antes de seguir con estos videos, quiero advertirte que esta clase es gatillante. Puede que haya cosas que te enojen, te duelan o que simplemente rechaces. Te sugiero verla en un momento de calma. Mi intención es comunicarte la información lo mejor posible; toma lo que te sirva y lo que no, déjalo pasar. Quizás más adelante te haga sentido. Todo tiene su proceso.
En esta clase vamos al hueso de las dinámicas familiares. Quiero que te grabes esto: todo acuerdo con letra chica, con deuda emocional, no es amor. Es culpa, miedo, vergüenza o cualquier otra emoción, pero no amor. A menudo, lo que creemos que es lealtad hacia nuestros padres es en realidad una atadura que nos impide vivir nuestro propio destino.
Hablaremos mucho sobre la importancia de la intención detrás de la acción. Lo importante no es lo que se hace, sino desde dónde se hace. Puedes visitar a tus padres todos los domingos desde la alegría (amor) o desde el "tengo que" para no sentirte mal (miedo/culpa). El acto externo es el mismo, pero el costo energético es totalmente distinto: uno nutre, el otro drena.
También tocaremos la resistencia y la necesidad de mirar esto con amplitud. Una sola teoría no es suficiente. El conocimiento real viene a través de la integración de distintos enfoques (biológico, sistémico, psicológico); de lo contrario, caemos en la rigidez y los sesgos que nos impiden ver la solución.
La culpa es el guardián de la lealtad. Para desactivarla, primero hay que observarla. Tómate un momento para responderte: