Día I

Semana 1 — Día 1 de 28

Confrontemos lo que estamos aceptando.

Me subí al Uber.

A los pocos minutos me preguntó a qué me dedicaba. Le conté.

Me dijo que sus experiencias con la terapia tradicional habían sido terribles. Que una vez le propusieron que tomara menos la próxima vez. Como si él no lo tuviera claro, como si el problema fuera la cantidad y no lo que lo llevaba a consumir en exceso.

Ahí encontramos terreno común de conversación. La necesidad de ir a la raíz, lo lentas que son la gran mayoría de soluciones actuales y lo urgente que se ha vuelto mirar más profundo.

También apareció algo clave. Si el terapeuta no ha hecho su propio proceso de sanación, difícilmente logrará llegar a mayor profundidad.

Me comentó que justo estaba leyendo “Los secretos de la mente millonaria”.

Le respondí que no conocía el libro, pero que los temas ligados a la manifestación o la atracción no me hacían sentido.

Me miró.

—¿Por qué?

Le dije, en resumen, que visualizar sin actuar en coherencia es un autoengaño. Una especie de masturbación mental para sentir que uno avanza sin hacer nada al respecto.

Que muchas de esas teorías me parecían pasivas y que no abarcaban el conflicto de fondo que es la contradicción interna. Por ejemplo, vivir desde la carencia.

Hacer un vision board con viajes y autos de lujo. Quejarse de que todo es caro, no pagar lo que corresponde y vivir en modo escasez.

Se rió. Me dijo que por eso mismo le gustaba ese libro, porque, según él, a diferencia de los demás sí abarcaba esas contradicciones. Que más que manifestación, era un entrenamiento mental para salir de la carencia.

Me habló de algunos ejercicios, como por ejemplo ¿cuáles eran las creencias sobre el dinero en la casa? ¿qué se hablaba de la gente a la que le iba bien? y otras más.

La conversación se puso interesante. Porque esas incoherencias donde más se ven es en las relaciones de pareja.

Justo ahí cambió el tono.

—Me ha pasado —me dijo—. Cuántas veces acepté cosas en relaciones que no debía.

—Son patrones —le dije.

Me miró y respondió algo clave.

—Pero es uno el que los acepta.

Ese es el verdadero problema de los patrones, que llega un punto en que uno mismo empieza a llamar “normal” a lo que en el fondo le duele. Y deja de ver que existen otras posibilidades.

Porque, en el fondo, los temas de abundancia y relaciones se parecen bastante. En ambos lugares muchas veces solemos hacer lo mismo.

Decimos querer mucho, pero aceptamos muy poco. Casi siempre por miedo a que no haya nada mejor.

Y así, haciendo lo de siempre, la historia termina exactamente igual.

El ejercicio que te propongo hoy

  • Analiza tus últimas relaciones de pareja y cuestiona qué situaciones aceptaste que hoy rechazarías.

Las 5M

  • Manualizar
  • Meditar
  • Minimizar
  • Moverse
  • Aprender algo

Las 5M son cinco hábitos que, practicados cada día, ayudan a dejar de repetir los mismos patrones.