Día 5

Semana 1 — Día 5 de 28

Confrontemos que el apego no es lo mismo que el amor.

Te dijeron que te olvidaras de tu ex.

Y en tus intentos de olvidar a tu ex olvidaste cómo era y terminaste volviendo con él.

Solo para volver a recordar por qué terminaste en primer lugar.

¿No hubiera sido mejor no olvidar eso?

Entonces ¿qué pasa si olvidar a tu ex es en realidad el gran problema de fondo?

En una época donde todo cataloga como narcisismo, se asume con facilidad que el problema en la relación de pareja es la otra persona y que la solución radica en terminar, olvidar y empezar otra relación. Cosa que siempre resulta bien al principio. Dicen por ahí que toda escoba nueva barre mejor.

Pero después, de a poco, vuelven a aparecer los mismos conflictos que en la relación anterior y aunque la persona no es la misma, la historia sí lo es.

¿Por qué? Porque a veces no nos detenemos a pensar qué nos llevó a esa relación, qué es lo que ya no queremos permitir en nuestra vida y qué es lo que realmente sí queremos para nosotros. Y en lugar de eso, optamos por “dar vuelta la página” sin tomar el aprendizaje de ella.

Lo que es el caldo de cultivo para repetir crónicamente lo mismo una y otra vez.

Yendo directo al grano: olvidar a tu ex no es la solución.

Porque lo único que va a quedar es el afecto sin memoria.

Sin entendimiento de por qué se acabó y con un vacío que será necesario llenar con otra persona parecida o con exactamente la misma persona.

Tu cerebro emocional, tu amígdala, no va a eliminar los afectos que sentías por esa persona de la noche a la mañana, pero si hay un proceso consciente que constantemente le recuerda a tu sistema límbico por qué terminó esa relación, es más fácil no volver a lo mismo.

Tu mente, guiada por el apego, fácilmente puede confundir el amor con algo que en realidad ya no lo es. Convencerte de que esta vez las cosas serán diferentes, que él o ella cambiarán o, peor aún, hacerte creer que era “el amor de tu vida”. Pero eso, afortunadamente, no existe. Es fantasía.

Mejor recuérdalo bien. Y así quizás no necesitas repetirlo.

Recuérdalo tanto que nunca se te olvide por qué no volverías ahí.

El ejercicio que te propongo hoy

  • ¿Cuántas cosas soportaste por amor?
  • ¿Cuántas veces perdonaste lo imperdonable por sentir afecto?
  • ¿El amor realmente se trata de aguantar?

Las 5M

  • Manualizar
  • Meditar
  • Minimizar
  • Moverse
  • Aprender algo

Las 5M son cinco hábitos que, practicados cada día, ayudan a dejar de repetir los mismos patrones.