Día 3

Semana 1 — Día 3 de 28

Confrontemos que no va a cambiar por ti.

El día de ayer te puede haber incomodado hablar de ponerte límites a ti, cuando quizás pienses que necesitas ponerle límites a tu pareja. Pero déjame decirte algo.

Veo que mucha gente, y por supuesto me incluyo, cree en el final de Disney.

No solo en sus relaciones, sino en todo tipo de cosas. Creen que conversando se arreglan los problemas. Donde el otro finalmente “entiende” y arregla la situación. Y uno por fin puede descansar.

Cuando por fin llegue la "reivindicación" que es esa “reparación” que consciente o inconscientemente esperamos de alguien.

Esperar ese reconocimiento, cariño, validación, apoyo, etc., de alguien que no te lo dio o no te lo está dando, es algo que fácilmente puede llevarte a destruirte emocional y físicamente. Es lo que hace que muchos sigan yendo a almuerzos familiares a los que no quieren ir.

Y no lo digo para desmotivarte.

Lo digo porque trabajo con más de 200 personas al año… Y es lo que más veo: Gente esperando. Esperando que el otro cambie, que recapacite o que haya una conversación que arregle todo.

A mi parecer, y puede sonar radical, lo único que verdaderamente sirve es ser honesto contigo y ver hasta dónde esa relación es sana para ti.

Y, en el momento en que deja de serlo, hacer toda la ingeniería interna posible para ver cómo puedes llevar esa relación de una forma que sea sana para TI. Con esto no me refiero a la opción más simple que se propone en todos lados. La solución no es cortar vínculos sin ningún tipo de responsabilidad.

A veces se trata de aprender a encontrar una forma de disfrutar esa relación, en vez de enfocarse únicamente en lo que falta. Aprender a darse uno mismo eso que se le exige al otro. Encontrar esa distancia o esa cercanía que te sea cómoda.

Así como también, en casos puntuales donde hay abuso (de cualquier tipo), cortar la relación y tomar toda la distancia que sea posible. Pero jamás seguir esperando que el otro cambie. Eso solo lleva a sufrir.

Solo pensar que alguien va a cambiar su forma de ser por ti, es una locura.

Todos lo hemos hecho, me incluyo. Pero ese es el ego hablando.

Uno no es tan importante como para generar un cambio profundo en alguien.

Ese tipo de transformación es un proceso tremendamente personal, que generalmente ocurre por dolor, no porque alguien lo pida.

Mi sugerencia: Toma tú las riendas del asunto y ve cómo puedes vincularte con esas personas de una manera que sea sana para ti.

Pero por favor, no sigas esperando.

El ejercicio que te propongo hoy

  • Si estás en una relación, ¿qué estás esperando que la otra persona cambie?
  • Si no estás en una relación, ¿qué te mantuviste esperando en tus relaciones pasadas?

Las 5M

  • Manualizar
  • Meditar
  • Minimizar
  • Moverse
  • Aprender algo

Las 5M son cinco hábitos que, practicados cada día, ayudan a dejar de repetir los mismos patrones.