Ignacio Urzúa
Experto en reconocimiento y desprogramación de patrones
Podrías pasar otros tres años intelectualizando tu pasado, o puedes descubrir en 50 minutos cuál es el único patrón que está destruyendo tus vínculos con tu pareja, tus amigos y tu familia, y llevarte el sistema para desarmarlo hoy mismo.
Necesitas ir a la raíz: encontrar la orden invisible que te empuja a estar...
- Otra vez en una relación donde no te eligen.
- Otra vez en un trabajo donde no te valoran.
- Otra vez sintiendo que repites algo que ya viviste… solo que con otra cara.
Necesitas 50 minutos de absoluta claridad para entender por qué sigues tropezando con la misma piedra y cómo dejar de hacerlo.
Para que dejes de elegir lo mismo aunque sepas que te hace mal. Para que no vuelvas a caer en la misma historia… solo que con otra persona, otro trabajo u otro escenario.
Para quién NO es este acompañamiento:
Si buscas desahogarte durante meses sin tomar acción, o alguien que valide tus excusas para no cambiar, esto no es para ti.
El Enfoque Práctico & Directo
No vengo a proponerte un truco de magia, ni una canalización, ni nada por el estilo. Vengo con algo sumamente práctico: dejar de hablar de "lo que te pasa" para ir directo a la estructura del conflicto que te mantiene dando vueltas en lo mismo.
Te resumo 8 años reconociendo y desprogramando patrones con más de 1.000 personas en preguntas prácticas que te harán ver esos patrones con tanta claridad que terminarás diciendo: "¿cómo no me di cuenta antes si era tan obvio?".
¿Qué esperar de este acompañamiento de 50 minutos?
- Entenderás con absoluta claridad la conexión entre tu conflicto actual y tu pasado.
- Descifraremos el patrón exacto que está dirigiendo tus relaciones y tu vida en general.
- Te irás con herramientas prácticas y aplicables al día a día para salir de este bucle de una vez por todas.
Sobre mí
Nunca me interesó "sanar". Solo quería dejar de repetir la misma historia.
Quería dejar de ser tan autocrítico.
Quería dejar de sentirme igual en todos los lugares.
Quería dejar de ver solo lo malo en el resto como una excusa para rechazarlos antes de que ellos me rechazaran a mí.
Quería dejar de sentirme atraído por relaciones imposibles.
Quería dejar de estar enojado por todo.
No sabía cómo, pero sí tenía claro que hablar sobre mi semana no me iba a llevar ahí. Ni tampoco me interesaba silenciar todo eso con una pastillita mágica, luego de ver cómo esas mismas pastillas destruyeron por años a mi madre.
Estaba convencido de que había algo más fuera de lo que el sistema puede ofrecer. Y llegó a mí. No lo busqué, llegó. Rompiendo con todo.
Mi mamá, en su búsqueda de sanar de sus ataques de pánico, conoció a dos terapeutas "alternativas". Yo, como siempre, no tenía ni una fe.
Pero vi los resultados. Resultados que gente con maestrías, doctorados y todo lo que el mundo académico tiene para ofrecer, no habían logrado.
Me di una oportunidad. Cinco minutos bastaron para que me hicieran ver cosas que no me hubiera dado cuenta ni en 10 años:
“Estás lleno de odio hacia tu papá por proteger a tu mamá”.
¿Qué pasó después? Dejé mis estudios universitarios y tuve mi propia experiencia a lo karate kid pero con dos señoras Miyagi.
Dentro de este mismo proceso me di cuenta de que hasta mi propio nombre cargaba con conflictos. Era tanto el rencor inconsciente, que hasta me cambié de apellido.
Quizás me conociste como Ignacio Grez, en vez de como Ignacio Urzúa. Pero así funcionan estas lealtades: por evidentes que sean, son invisibles.
Ahora me dedico a eso mismo. A acompañar procesos que van directo a la raíz del conflicto. Y no es algo que solo me haya pasado a mí. Tras 8 años de estudio sobre estos patrones, he visto una y otra vez que su explicación se encuentra en la misma historia familiar:
— Quien tolera golpes, lo aprendió en su casa.
— Quien busca salvar a todos, necesitó ser útil para ser querido.
— Quien tolera despotismo, creció con ausencia emocional.
Tu historia no te define, pero sí es coherente con lo que se repite en tu vida. Por esta razón estructuré un proceso vulnerable, crudo y al grano. Para quienes, como yo, no quieren seguir dando vueltas en círculos.
Lo que dicen quienes han trabajado conmigo
Testimonios Reales"No sabría cómo agradecerte lo mucho que me ayudaste. Recordar los encuentros contigo significa volver a un lugar seguro siempre, de comprensión, de claridad, de perdón. Cuando me abrumo incluso me calma solo la idea de saber que si la vida se vuelve tormentosa, puedo volver a ese lugar seguro."
— Claridad Radical 1:1"Gracias a tu ayuda y guía, logré salir de los momentos de angustia que me atormentaban y logré descubrir la raíz de todo. Tu forma directa de hablar es lo que más me gustó porque hace que uno caiga en cuenta y entre en razón para cambiar muchas cosas que traemos desde niños."
— Acompañamiento 1:1"¡Hola Ignacio! Hace como 5 meses que estoy en pareja, feliz, todo conversado, con planes. Claramente miro hacia atrás y era yo la que me cerraba a todo sin darme cuenta. Así que nada, ¡muchas gracias! 10/10 el acompañamiento."
— Acompañamiento 1:1Preguntas Frecuentes
El tiempo no resuelve nada; lo que resuelve es ir al punto exacto sin rodeos.
La gente pasa años en terapia no porque su historia sea "demasiado compleja", sino porque pasan 45 minutos hablando de cómo estuvo su semana y 5 minutos tocando el dolor real. En 50 minutos no vamos a tomar el té. Vamos a ubicar la estructura exacta de tu patrón. Si necesitas tres años para ver lo que está pasando, el problema no es el tiempo: es que estás huyendo de mirarlo.
Doy boleta como corresponde, pero nadie te va a reembolsar nada. Y sabes qué: mejor.
Yo no hago esto para que estés años peleando con tu isapre o tu seguro complementario. Lo hago para que de una vez confrontes esos cuatro o cinco puntos más álgidos de tu vida y por fin dejen de limitarte.