FORMACIÓN INTEGRAL EN TRANSGENERACIONAL

RESUMEN CLASE
La personalidad es la máscara teatral que se pone frente al rostro. Una herida de infancia, es, en realidad, la máscara teatral que se pone frente al rostro. Es un sistema de creencias (formas de pensar, sentir y actuar) que toma el control de la situación.

Para usos de esta formación invito a que entendemos la heridas de infancia como un sistema de creencias. Este sistema no es estático, sino que se activa ante la presencia de un gatillo emocional.
Las heridas de infancia, tal como podrás ver, no son racionales y distan bastante del sentido común. Son reacciones infantiles, mecanismos de defensa creados en la infancia, que no se adecuan a nuestra vida de adulto causando grandes dolores. Esto no quiere decir que seamos infantiles o incoherentes, sólo nos muestra cómo reaccionamos cuando se activa una herida en nosotros, es decir, cuando nos sentimos gatillados.
Posible origen: No sentirse conectado con el progenitor de su mismo sexo debido al rechazo o a no haberse sentido bienvenido.
Características: Infravalorización, pareciera que no necesitan cosas materiales, cuerpo pequeño o partes del cuerpo pequeñas, visten de negro, necesita a todo costa SER perfecto. Generalmente prefieren la soledad porque no les gusta ser el centro de atención. Se siente rechazada por las personas de su mismo sexo y teme rechazar a los del sexo opuesto
Creencias y sus características: “No soy importante” “No valgo” “No merezco” “No pertenezco
Emoción: Más propenso a odiar
Miedo de fondo: El pánico, al saber que se sentirá paralizado.
Posible origen: No haber podido ser él mismo con su progenitor del mismo sexo debido a la presencia de grandes exigencias.
Características: Personas sensibles que desarrollan la capacidad de no conectar con sus emociones ni mostrárselas a los demás manteniéndose en un estado constante de rigidez. Generalmente usan sólo ropa oscura. Actúa siempre desde el perfeccionismo, sin darse cuenta que en realidad, es una forma fría e insensible de actuar. Existe una dificultad para respetar sus límites, pero sobre todo para conocerlos. Se detiene únicamente cuando revienta. Problemas en torno a la culpa y el merecimiento, rara vez se dan gustos porque aunque piensen que “lo merecen”, no lo sienten. La noción de mérito es tremendamente importante.
Necesita HACER las cosas perfectas.
Creencias y sus características: “No recibo lo que merezco” “No valoran lo que hago” “No ven lo que hago” “No reconocen lo que hago”.
Emoción: Rabia profunda hacia uno mismo por no poder hacerlo mejor
Miedo: a la frialdad (lease como falta de consideración).
Posible origen: No haber sentido disponible al progenitor del sexo opuesto (esto es distinto al rechazo, en donde se cree que no quieren estar con uno).
Características: Es el más propenso a convertirse en víctima, especialmente por problemas de salud que le den la suficiente importancia como para recibir apoyo. Necesita sentir que si da un mal paso, habrá alguien ahí. Sin embargo, pese a rol de víctima, prefiere jugar al rol de “salvador”. Además hay presencia de constantes altibajos emocionales por miedo, consciente o inconsciente, a la soledad. No le gusta trabajar en soledad ni tomar decisiones por su cuenta, aunque no necesite a nadie para desempeñar la acción en cuestión. Tienen una enorme capacidad de no ver el conflicto que viven en pareja.
Creencias y sus características: “No puedo lograr nada por mí mismo” “No soy querido”
Emoción: Tristeza
Miedo: A la soledad.
Posible origen: Incumplimiento en torno a las propias expectativas respecto al progenitor del sexo opuesto.
Características: Persona aparentemente fuerte, tanto física como emocionalmente, que necesita tener el control sobre la situación para sentirse seguro, vale decir, ser el protagonista de la película, el centro de atención. Son personas muy competitivas que siempre buscan ser el o la mejor en lo que hacen y a que pesar de que aparentan ser muy fuertes y rechazan la vulnerabilidad, en realidad se sienten traicionados con mucha facilidad, lo que los lleva a estallar en cólera.
Creencias: “siempre saldré lastimado por quienes dicen quererme” “no se puede confiar”
Emoción: Rabia
Miedo: La desvinculación (lease como cualquier tipo de separación).
Posible origen: Sentirse avergonzado respecto al cuerpo, el sexo o la presencia del machismo en la familia. Ser hermano menor es también una invitación a tener esta herida si es que existe la creencia de que el hermano/a menor debe cuidar a la madre.
Características: Encuentra satisfacción o placer sufriendo, sometiéndose a situaciones que le harán daño ya que, consciente o inconscientemente, busca sentirse humillado o ser los que los demás esperan que él sea. Tiene una gran facilidad para situarse en situaciones en donde tendrá que olvidarse de sí mismo. No se da cuenta de que al resolver los problemas de los demás, en realidad se está rebajando a sí mismo. Una de las características que lo diferencian de otras heridas es sentir a la madre como un gran peso que cargar.
Creencias: “valgo menos que el resto” “hay algo mal en mí” “me quieren por lo que hago” “debo salvar a mi madre”
Emoción: Vergüenza
Miedo: A la libertad
Te invito a recordar que nuestra vida es bastante amplia, pasamos por distintas etapas y procesos, por lo cual no sería “correcto” etiquetar a una persona con una herida de infancia. Ya que puede ser que nuestro consultante en este minuto, en el que está en sesión con nosotros, la herida que lo mantenga en conflicto sea la del abandono. Pero eso no quiere decir que en todos los ámbitos de su vida y a lo largo de toda su vida, haya utilizado la máscara del dependiente. Este es el error más común que veo en torno a las heridas de infancia y que, al menos a mí, me causó grandes confusiones. Esto es debido a que cuando estaba viendo un conflicto de relaciones de pareja con un consultante, ocurría que me mostraba todos los indicios de tener la herida de la traición. Sin embargo, después mirábamos los conflictos que tenía en su trabajo y me encontraba con otra herida distinta, lo cual me hacía dudar si estaba haciendo bien la sesión al orientarme a la herida de la traición. Por esta razón, quiero clarificar que se pueden mostrar distintas heridas en los diferentes conflictos y etapas de nuestra vida. Ahora bien, suele ser común que si yo tengo la herida de la traición activa, es posible que la experimente tanto en mis relaciones de pareja, de trabajo, de amistad, con mis hijos, padres, etc. Sin embargo, recalco que esto no siempre es así.
