Apego

FORMACIÓN INTEGRAL EN TRANSGENERACIONAL 

Apego

RESUMEN CLASE

En esta clase nos comenzamos a aproximar al impacto que tiene la infancia en nuestras relaciones como adultos y a entender que los conflictos que aparecen en nuestra relación de pareja, muchas veces son un eco del pasado. Vienen a hacernos pensar, sentir y actuar de la misma manera que lo hicimos en nuestra infancia.

APUNTES DE LA CLASE

Para qué trabajar con la represión:

La razón por la que en esta formación buscaremos trabajar con la represión, es debido a que nosotros como terapeutas que conocen del inconsciente y sus mecanismos de defensa, sabemos que cuando hay una situación que se viene repitiendo en la vida anímica de una persona, quiere decir entonces que está experimentando la cuarta fase de la represión.

Es por esta razón que en esta clase nos enfocaremos en los conflictos más recurrentes como los son;

  • No poder concretar una relación de pareja
  • Hay una relación que genera un caos interno
  • Están atravesando un quiebre amoroso.

En cualquiera de los casos, nos haremos la siguiente pregunta clave: ¿Por qué, al estar en relación con x, piensa, siente y reacciona de esta manera? ¿Qué se está activando aquí?

Para iniciar a comprender qué hay detrás y poder responder esta pregunta es necesario que entendamos un poco sobre el apego

Qué es el apego:

El apego es una teoría que surge del estudio de los comportamientos que tienen los niños y niñas al estar en una situación de estrés, peligro o malestar emocional, como puede ser estar alejado de su madre unos minutos. Estas reacciones van a variar según el vínculo que el niño haya desarrollado con su figura de apego, que en este caso es la madre.

Al desarrollar esta teoría se dieron cuenta de que existían cuatro tipos de apego, de los cuales habían tres que eran los más comunes; apego seguro, ansioso y evitativo.

En resumidas cuentas, los resultados demostraron que los niños con apego seguro se muestran inquietos al no estar cerca de su madre, pero son capaces de continuar explorando y jugando tranquilamente, y luego, una vez que su mamá vuelve al lugar, se muestran receptivos con ella.

Por otro lado, los niños con apego ansioso al notar que su mamá no estaba en el lugar mostraban signos de malestar emocional que no disminuía con el pasar del tiempo, lo cual evitaba que exploraran o jugaran con los juguetes de su alrededor, y que, además, cuando su mamá regresaba al lugar, estos niños tendían a rechazarla.

Por último, los niños con apego evitativo no mostraban ningún signo de estrés ni malestar emocional al estar alejados de su madre y parecía que exploraban con toda tranquilidad, sin embargo, tampoco mostraban cambios cuando su mamá retornaba al lugar.

Ahora bien, los estudios también demostraron que los niños con apego evitativo si experimentan grandes dosis de estrés al no estar en contacto con su madre, pero no lo expresan.

¿Ahora qué tiene que ver esto con nosotros? Pues el apego no es algo que generamos sólo con nuestros padres, sino que también es algo que generamos con nuestra pareja, lo cual juega un papel fundamental en la relación.

Tipos de apego:

Según el tipo de apego que hayamos desarrollado con nuestros padres, es probable que nos relacionemos con nuestras parejas desde las siguientes veredas:

Apego seguro: Probablemente eres una persona que maneja las relaciones de pareja de manera relajada y no las consideras una fuente principal de preocupaciones. Eres capaz de entender a tu pareja y también encuentras fácil expresar tus necesidades y sentimientos en la relación. Es probable que manejes bien las distancias con tu pareja, manteniendo un equilibrio saludable que te permite estar en paz en tu relación o facilita el establecimiento de una relación duradera.

Apego ansioso: Es posible que experimentes las relaciones de pareja como un torbellino emocional, iniciando tus relaciones con gran intensidad y rapidez. Esta intensidad a menudo se traduce en inseguridad por sentir que tu pareja no está tan comprometida como tú en la relación, lo que puede provocarte una gran angustia cuando tu pareja o la persona que estás conociendo no está cerca o no muestra señales de interés. Esta ansiedad puede llevarte a buscar a esa persona de manera desesperada, y cuando logras contactarla, es probable que expreses tu malestar emocional de formas que luego lamentas.

Apego evitativo: Aunque puedas expresar un deseo de tener una relación, es probable que tu necesidad de independencia y autosuficiencia supere tus esfuerzos por conectar profundamente con alguien. Esto puede llevar a que, justo cuando las cosas van bien en la relación o se plantea la posibilidad de un compromiso más serio, sientas que la relación te asfixia y busques alejarte. Aunque puedes creer que este distanciamiento es racional y lo manejas de manera adecuada, la teoría sugiere que probablemente estas distancias son bastante grandes y pueden hacer sentir a la otra persona que a ti no te importa la relación o no deseas comprometerte.

Si no te identificas con ninguno de estos tipos de apego, puede ser que estés dentro del grupo de personas que oscila constantemente entre un apego ansioso y un apego evitativo, lo que se puede traducir en que experimentas altos niveles de ansiedad en la relación así como también de evasión.

Habiendo identificado los tipos de apego, es fácil suponer que el estilo de apego ideal es el seguro y si bien lo ideal es hacer los esfuerzos para ir transitando a este tipo de apego, también es tremendamente útil y sanador comenzar a aprender a cómo manejar de mejor manera el estilo que tenemos actualmente.

Para esto te recomendamos aprender a identificar con claridad cuándo se activa un gatillo emocional que pone en marcha tu apego ansioso o evitativo.

Conocer mis gatillos emocionales

A continuación queremos ejemplificar algunas de las situaciones cotidianas que, en caso de tener apego ansioso, se pueden vivir con una gran magnitud emocional o altas dosis de angustia.

Si bien las situaciones descritas a continuación pueden ser desagradables, la diferencia está en la ansiedad o la intensidad emocional que estos eventos pueden gatillar al tener un apego ansioso, como puede ser;

Que tu pareja no conteste tus llamadas a tiempo

Que tu pareja realice planes y no te incluya

Que tu pareja no te muestre en redes sociales

Que no recibas todo el apoyo que quieres en momentos de vulnerabilidad

Que tu pareja comience a prestarle más interés a un pasatiempo

Que tu pareja conozca gente nueva

Que tu pareja no demuestre un claro compromiso

Lo que te puede llevar a…

  • Pensar sólo en tu pareja
  • Recordar sólo lo bueno
  • Ponerlo en un pedestal e infravalorarte
  • Ansiedad que sólo se disipa al contactarte con tu pareja
  • Pensar que no podrás enamorarte de nadie más
  • Encerrarte en el mutismo
  • Provocar celos
  • Manipular
  • Amenazar con terminar la relación

Cuando tu sistema de apego se activa es fácil caer en la idea de que tu pareja o la persona que estás conociendo es el amor de tu vida y que no vas a encontrar nadie más, lo que te puede generar bastante ansiedad y una necesidad imperiosa de volver a establecer el contacto como sea.

Si por el contrario, tienes un apego evitativo o tienes rasgos de este tipo de apego, es posible que sin darte ni cuenta generes demasiada distancia en tu relación de pareja o que sabotees la posibilidad de entrar en una relación cuando se presentan situaciones como;

Cambios de humor en la pareja

Tu pareja te pide más atención

Te exigen que pasen más tiempo juntos

Cuando la relación avanza muy rápido

Cuando se tocan temas emocionales o vulnerables

Cuando apuntan a que no estás dando suficiente en la relación

Tu pareja se muestra vulnerable y no sabes qué hacer

Una cita salió demasiado bien

Lo que te puede llevar a….

  • Decir o pensar que no estás preparado para un compromiso.
  • Fijarse en las pequeñas imperfecciones del otro.
  • Comparar a la persona con tu ex
  • Continuar coqueteando con otros.
  • No expresar lo que sientes.
  • Desaparecer varios días
  • Entrar en relaciones sin futuro con personas que ya tienen una relación.
  • Evitar la proximidad física.

Como puedes ver los sucesos antes nombrados lo que producen es una “desactivación” del mundo emocional que nos lleva a tomar distancia o incluso a sabotear la relación ante la presencia del compromiso.

Al actuar desde estas estructuras, ya sea ansiosas o evitativas, es complicado concretar relaciones adultas y mucho menos auténticas. Ya que constantemente nos estamos defendiendo de nuestra pareja a través de diferente estrategias y mecanismos defensa como los siguientes:

  • Proyección de mi miedo al abandono
  • Racionalización de todo lo que mi pareja hace (justificación)
  • Negación de las propias necesidades
  • Desplazamiento de sentimientos de…

De la relación que tuvimos con nuestros padres.

Conexión y autenticidad:

Aquí entonces entra la interrogante respecto a si ¿Podemos tener relaciones auténticas si sigo replicando el pasado? Pero para responder esto, primero es necesario cuestionarnos ¿Qué es la autenticidad?

Desde esta formación tomaremos la perspectiva de A.H Aalmas, creador del aproximamiento de Diamond heart en la búsqueda de la esencia del ser, quien define la autenticidad como un estado de coherencia.

Asimismo menciona que hay algunos requisitos para lograr ser coherente con nosotros mismos, y estos son:

  1. Autoconocimiento
  2. Desidentificarme
  3. Explorar mis necesidades
  4. Aceptación
  5. Presencia

Relaciones tóxicas:

Lamentablemente, cuando estamos en total desconocimiento de nosotros mismos, aferrados a estructuras antiguas de apego, sin conocer nuestras necesidades, sin aceptarnos y sin la capacidad de estar presentes en nuestras relaciones, cuestionándonos nuestras reacciones y las de los demás, es altamente probable que caigamos en una relación tóxica.

¿Qué es lo que ocurre en una relación tóxica?

“Traumatized people ten to feel numb and not alive, and they can make themselves feel alive by exposing themselves to the same situations that caused their terror” Bessel Van der Kolk.

“Personas traumatizadas tienden a sentirse dormidas y sin vidas, y ellas pueden volver a hacerse sentir vivas al expornerse a las mismas situaciones que le causó su terror (trauma)”.

Lo que sucede es que las emociones que no pudimos procesar durante nuestra infancia se repiten una y otra vez en nuestras relaciones de pareja, independientemente de su magnitud o las consecuencias que ello implique.

Quien se encuentra en una relación tóxica, quiere decir que tiene heridas de infancia sin atender y que, sin darse cuenta, está intentando sanar o reparar a través de sus relaciones.

Es por esto que en esta formación, más allá de resolver conflictos de pareja, lo que queremos hacer es encontrar el conflicto de fondo, es decir, la herida que me hace experimentar estos pensamientos, formas de sentir y actuar en mis relaciones de pareja.

Y para esto, es necesario hacer un camino al inconsciente con el objetivo de realizar una “Depresión”.

Nos vemos en la siguiente clase para profundizar sobre la depresión y cómo realizarla.

Referencias y bases de mi contenido

Mecanismos de defensa:

  • Breuer, J., y Freud, S. (1893/1976). Los estudios sobre la histeria. En J. Strachey y A. Freud (Eds.), Obras completas de Sigmund Freud, Vol. II. Buenos Aires: Amorrortu
  • Freud, A., & Carcamo, C. E. (1961). El yo y los mecanismos de defensa. Barcelona: Paidós.
  • Freud, S. (1992). Pulsiones y destino de pulsión. En J. L. Etcheverry (Traduc.), Obras Completas: Sigmund Freud, (Vol. 14, pp. 105-134). Buenos Aires, Argentina: Amorrortu.
  • Freud, S. (1992). Tópica y dinámica de la represión. En J. L. Etcheverry (Traduc.), Obras Completas: Sigmund Freud, (Vol. 14, pp. 177-182). Buenos Aires, Argentina: Amorrortu. (Trabajo original publicado 1915).
  • Galor, Sharon, &Hentschel, Uwe (2013). El uso de los mecanismos de defensa como herramientas de afrontamiento por veteranos israelíes deprimidos con Tept. Subjetividad y Procesos Cognitivos, 17(1),118-133
  • Hentschel, Uwe, &Kießling, Manfred (2011). INVESTIGACIÓN SOBRE MECANISMOS DE DEFENSA. Subjetividad y Procesos Cognitivos, 15(1),102-118. ISSN: 1666-244X
  • Klein, M. (1937) Amor, culpa y reparación. Buenos Aires. Paídos
  • Lacan, J. (1972). Conferencia en Lovaina. Ficha EFBA. Traducción de R. Rodríguez Ponte.
  • Lobo, S. (2008). Las Condiciones del Surgimiento de la Madre Suficientemente Buena. Revista Brasileira de Psicanálise, 42(4), 67-74.
  • Musumeli, Lucrecia Aurora, &Soubiate, Susana Electra. (2005). La noción kleiniana de Identificación Proyectiva, piedra fundamental de los abordajes de la locura en la Escuela Inglesa de psicoanálisis. Anuario de investigaciones, 12, 257-263
  • Roudinesco, E. (2015). Sigmund Freud: En su tiempo y el nuestro. Debate.
  • Salamonovitz A. Del Silencio a la Palabra. Tesis de Doctorado en Psicoterapia Psicoanalítica. Facultad de Psicología. Universidad Intercontinental. México 1997
  • Schafer, R. (1968). The mechanisms of defense. The International Journal of Psychoanalysis, 49, 49–62.

Infancia y niño interno:

  • Bourbeau, L. (2011). Las cinco heridas que impiden ser uno mismo. OB STARE.
  • Muuss R. Social cognition. Part 2: David Elkind’s theory of adolescent egocentrism. Theories of adolescence, 6th ed, Random House, 1988. pp. 264-78. 
  • Piaget, J., &Inhelder, B. (1997). Psicología del niño (Vol. 369). Ediciones Morata.
  • Editorial: Developmenta Neuroscience Comes of Age, Journal of Child Psychology and Psychiatry 52:4 (2011),  pp. 333-338.
  • Children’s Emotional Development Is Built Into the Architecture of Their Brains: Working Paper 2, National Scientific Council On the Developing Child, 2004.
  • Jack Shonkoff et al., An Integrated Scientific Framework for Child Survival and  Early Childhood Development. Pediatrics. Volume 129, Number 2, February 2012.
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Relaciones de pareja, estrés y apego:

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  • Levine, A., & Heller, R. (2011). Maneras de amar. La nueva ciencia del apego adulto y cómo puede ayudarte a encontrar el amor… y conservarlo. Barcelona: Urano.
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  • J. Panksepp, “Social Support and Pain:How Doesthe Brain Feelthe Ache of a Broken Heart?” Journal of Cancer Pain and Symptom Palliation 1(1) (2005): 29–6